El gobierno impulsará reformas legales para restringir aún más la publicidad de alimentos no saludables para abarcar horarios para adultos, a los que los niños están expuestos; se reforzará la fiscalización de las escuelas, las cuales tienen prohibida la venta de productos de alto contenido calórico; se modificará el etiquetado frontal de los alimentos y se podrían aumentar los impuestos respectivos hasta en un 100% (Fuente).
