La OCU ha realizado un estudio sobre la publicidad de los alimentos infantiles y cómo ésta puede afectar en la decisión de compra de las familias. Por eso, exige una ley que regule este tipo de publicidad, de manera que aquellos alimentos poco saludables y que no cumplan con los criterios de la OMS no puedan anunciarse en los medios (Fuente).
