“La cuestión del etiquetado o rotulado de los alimentos atraviesa instancias de cambios impostergables frente a las nuevas tendencias que proponen al consumidor conocer acabadamente la información nutricional de lo que va a ingerir, mucho más en el caso de los productos sin TACC, pero que incluye también otros muchos ingredientes considerados nocivos que se traducen en obesidad y malnutrición, entre otras afecciones” (Fuente).