No es posible encontrar un alimento que no tenga asociadas emisiones de CO2, y señala que la herramienta de una etiqueta de huella ecológica en forma de semáforo sería la más apropiada, frente al símbolo de planta de pie que el consumidor asocia a información relacionada con la salud pero no con la relación del alimento con el medio ambiente (Fuente).
