El azúcar fue un punto clave de enfoque en las estrictas regulaciones. Ya no se permiten declaraciones ‘bajos’ o ‘no’, excepto bajo condiciones estrictas: menos de 5 g por 100 g o menos de 2.5 g por 100 ml de alimento para reclamos ‘bajo en azúcar’, y menos de 0.5 g por 100 g o 100 ml de comida para declaraciones de “sin azúcar” (Fuente).
