Una de las medidas que se han demando del Estado consiste en la implementación de un sistema de etiquetado frontal que advierta de manera clara y comprensible a los consumidores, cuándo un producto comestible contiene exceso de alguno de los ingredientes cuyo consumo habitual es crítico para la salud, estos son, azúcar, sodio o grasas saturadas (Fuente).
