“Tenemos que monitorear el impacto. Esta área es un desafío no solo en el Brasil, pero en todo el mundo “, advierte Rodrigo Martins Vargas, asesor de Normas y Regulación de Alimentos (Fuente).
“Tenemos que monitorear el impacto. Esta área es un desafío no solo en el Brasil, pero en todo el mundo “, advierte Rodrigo Martins Vargas, asesor de Normas y Regulación de Alimentos (Fuente).
Un consumidor no puede evaluar el alimento que come debido a que no existe un rotulado claro de lo que contiene ese producto. En nuestro país no hay una ley como en Chile, con rotulados claros y visibles que alerten al consumidor qué contienen los alimentos, como altos contenidos en sal, azúcar y grasa (Fuente).

Con la ley se busca que los consumidores tengan acceso información mejor y más completa de los productos que se están consumiendo si es es leche natural, reconstituida, recombinada o sencillamente no es leche (Fuente).

Las personas necesitamos saber, con la mayor precisión posible, qué nos estamos llevando a la boca. De ahí que tenga buena pinta la iniciativa promovida por la Secretaría de Salud y la bancada de Morena en la Cámara Baja a propósito del etiquetado frontal en el empaquetado de los productos procesados más nocivos (Fuente).
En el entorno de la crisis provocada por el brote de listeria, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, Aesan, ha insistido en la importancia de “adquirir únicamente productos correctamente etiquetados en los que se pueda conocer quién es el responsable de su puesta en el mercado” (Fuente).
