Consumidores españoles, británicos, alemanes y holandeses no otorgan el mismo significado y valor a las declaraciones de propiedades nutricionales y saludables redactadas por los legisladores. Así se desprende de un estudio que se acaba de publicar en el que se aconseja a las autoridades políticas a legislar teniendo en cuenta la perspectiva del consumidor para garantizar unas elecciones adecuadas de productos alimenticios (Fuente).
