Dependiendo de la cantidad de sellos en cada empaque, las empresas pagarían un impuesto de entre 10 y 35 por ciento sobre el costo de producción, algo que según empresarios de la industria, causará un grave impacto en la economía familiar y que no resolverá la obesidad de la población, por lo que considera la iniciativa como una amenaza para la economía del país (Fuente).

