Australia ha introducido un nuevo etiquetado en el sector alimentario para proporcionar más claridad a los consumidores sobre el origen de los alimentos que compran. A través del característico símbolo del canguro, las nuevas etiquetas obligatorias desde el 1 de julio proporcionan información sobre si los alimentos fueron producidos, cultivados, producidos o envasados en Australia o en otro país (Fuente).
